
Por qué diseñamos nuestros calentadores infrarrojos de forma modular
Seamos honestos: mantener los equipos en un almacén con techo alto es realmente complicado.
Cuando un elemento calefactor se daña a una altura de 30 pies, no se trata de una solución sencilla. Hay que alquilar una plataforma elevadora, bloquear una zona de producción y perder horas de trabajo solo para cambiar ese componente. Es un problema del cual nadie quiere preocuparse.
Esa es precisamente la razón por la cual dejamos de fabricar calentadores de la manera tradicional.
El enfoque “plug-and-Play”
La mayoría de los calentadores industriales están conectados por cables fijos o integrados en un chasis que hay que desmontar para poder repararlos. Nos parecía algo horrible.
En cambio, optamos por usar módulos.
Si un tubo se daña después de cinco años de uso intensivo, no es necesario volver a conectar todos los cables del dispositivo. Basta con sacar el módulo dañado e insertar uno nuevo.
Así, lo que antes requería toda una tarde de trabajo ahora se resuelve en solo unos minutos. No es necesario realizar una revisión completa del sistema solo porque un tubo de cuarzo se ha dañado.
Manejo del calor
Para lograr que el calor llegue hasta el suelo desde una altura elevada, utilizamos elementos de onda corta de alta potencia. Estos elementos permiten transmitir suficiente calor sin que este se disipe.
Pero hay un problema: esa gran cantidad de energía ejerce mucha presión sobre los conectores.
Para evitar que los conectores se dañen debido a la expansión y contracción del metal, utilizamos terminales reforzados. Son muy resistentes.
Un consejo: asegúrese de que sus tableros eléctricos puedan soportar la sobrecarga inicial cuando se encienden estos calentadores. Si sus interruptores son demasiado pequeños, el diseño modular no evitará que se corte la electricidad cada vez que se enciendan los calentadores.
Diseñados para el mundo real
Los fabricamos para el entorno industrial, no para algún laboratorio perfecto.
Eso significa que los módulos están diseñados para ser utilizados por técnicos que usan guantes gruesos. No hay tornillos diminutos ni clips de plástico frágiles que se rompan al tocárlos.
Basta con cambiar el elemento, fijarlo y encender el interruptor. Es un proceso simple y mecánico. Sin complicaciones, sin frustraciones… simplemente una solución efectiva.